27 de noviembre de 2021
Hashimoto seronegativo

¿Se puede tener tiroiditis de Hashimoto con anticuerpos negativos?

La tiroiditis de Hashimoto es la causa más frecuente de hipotiroidismo. Se estima que un 95% de casos de hipotiroidismo se debe a la enfermedad autoinmune de la tiroides. Pero ¿qué sucede si tienes síntomas, pero los anticuerpos dan negativo? ¿Puedes tener Hashimoto sin tener los anticuerpos elevados? Definitivamente sí. Hasta un 10% de las personas con Hashimoto tienen anticuerpos tiroideos NEGATIVOS en su torrente sanguíneo. Sin embargo, tienen todos los signos y síntomas, incluyendo la inflamación de la glándula tiroides. Esta condición se llama Hashimoto seronegativo y sucede con mayor frecuencia en personas con hipotiroidismo subclínico.

Anticuerpos negativos en tiroiditis de Hashimoto

Dado que tiroiditis de Hashimoto es una enfermedad autoinmune, existen pruebas para detectar anticuerpos tiroideos en el torrente sanguíneo. Los dos anticuerpos tiroideos asociados a esta enfermedad son los de tiroglobulina (Tg) y peroxidasa (TPO). Si los marcadores para alguno de ellos salen positivos, el diagnóstico será sencillo. Cabe mencionar, que a pesar de lo fácil que es diagnosticar la enfermedad de Hashimoto, no siempre se solicitan las pruebas de anticuerpos de la tiroides. Por lo que muchas personas simplemente reciben el diagnóstico de hipotiroidismo (de origen desconocido).

Existen por lo menos 2 condiciones en las que puedes tener anticuerpos tiroideos NEGATIVOS y aun así tener Hashimoto. Además, hay una gran diferencia en el tratamiento entre los que tienen Hashimoto y los que tienen un hipotiroidismo normal y corriente.

Saber que tienes Hashimoto significa que puedes adaptar tus tratamientos no solo pensando en la función tiroidea, sino también en tu sistema inmunitario. De esta manera podrás disminuir la inflamación y el daño a tu glándula tiroides, e incluso revertir el daño futuro.

Hablemos de las condiciones asociadas con el Hashimoto y los anticuerpos tiroideos negativos.

1. Tiroiditis de Hashimoto seronegativo

La primera condición se conoce como Hashimoto seronegativo. La palabra ‘sero’ se refiere al suero, la palabra ‘negativo’ se refiere a la ausencia de algo.

Al desglosar la palabra, podemos ver que significa la ausencia de Hashimoto en el torrente sanguíneo (suero es otra palabra utilizada para describir el análisis en la sangre).

Y eso es exactamente lo que es esta condición. Las personas con Hashimoto seronegativo NO tienen anticuerpos contra la tiroglobulina o la peroxidasa (los anticuerpos típicos asociados al Hashimoto) y, sin embargo, tienen Hashimoto.

El sello distintivo de la enfermedad de Hashimoto es la inflamación y el daño mediado por las células inmunitarias del tejido de la glándula tiroides. Las personas que tienen Hashimoto seronegativo NO tienen anticuerpos tiroideos, pero SÍ tienen este daño en la glándula tiroidea (que se puede comprobar mediante ultrasonido de la tiroides).

Aproximadamente en 90% de todos los casos de Hashimoto habrá evidencia de anticuerpos tiroideos positivos en el torrente sanguíneo. Esto deja al resto con anticuerpos negativos, pero con los signos y síntomas de la enfermedad. Los casos de Hashimoto seronegativo a menudo no son detectadas por los médicos convencionales.

2. Tiroiditis de Hashimoto en etapa final

Las personas que tienen Hashimoto en fase final con frecuencia NO tienen ningún anticuerpo presente en su torrente sanguíneo, pero claramente tienen Hashimoto.

El curso habitual de Hashimoto (para el 90% de las personas) es que los anticuerpos tiroideos aumentan lentamente, alcanzan un pico, y luego finalmente disminuyen con el tiempo. La razón por la que los niveles de anticuerpos disminuyen con el tiempo se debe a la eventual destrucción de la glándula tiroides.

El cuerpo produce anticuerpos tiroideos diseñados para destruir el tejido de la glándula tiroides. Una vez alcanzado el objetivo, tu cuerpo ya no ve la glándula tiroides como una amenaza y sus niveles de anticuerpos caerán. ¿Esto significa que Hashimoto ha desaparecido? No, sigue ahí, sólo que ya no ves los anticuerpos.

Cabe mencionar que, para llegar a esta fase final, deben haber pasado por lo menos un par de décadas (normalmente más de 20 años). Pero sigue siendo una condición en la que se puede tener Hashimoto y NO tener anticuerpos positivos.

Diagnóstico de Hashimoto seronegativo

La mejor manera de diagnosticar la tiroiditis de Hashimoto seronegativa es mediante la evaluación directa de la glándula tiroides con una ecografía, ya que los análisis de laboratorio no mostrarán esta condición. Por otro lado es indispensable realizar un perfil de tiroides competo, no sólo TSH, T3 y T4.

Análisis de los marcadores inflamatorios en el torrente sanguíneo también pueden ser de utilidad. En concreto, la velocidad de sedimentación globular (VSG) y la proteína c-reactiva (PCR). Si cualquiera de los dos sale positivo, entonces es una señal de inflamación en el cuerpo. Tiroiditis de Hashimoto es ante todo una enfermedad inmunológica, lo que significa que está asociada a la inflamación.

Aunque es más difícil de diagnosticar, la ventaja es que suele ser menos grave que la enfermedad de Hashimoto con anticuerpos positivos. Se considera que las personas con Hashimoto seronegativo tienen una enfermedad menos grave en comparación con las que tienen anticuerpos positivos. Lo mismo sucede cuando la enfermedad está en la etapa inicial.

Aun así, vale la pena señalar que las terapias que afectan a la función inmunitaria (incluidos los suplementos, la dieta, la reducción del estrés, la desintoxicación, etc.) seguirán ayudando a quienes tienen Hashimoto seronegativo. De hecho, el tratamiento entre los que tienen Hashimoto seronegativo y los que tienen Hashimoto con anticuerpos positivos no es diferente.

Comparte

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *