27 de noviembre de 2021
Exceso de estrógenos e hipotiroidismo

Relación entre el hipotiroidismo y el exceso de estrógenos

El exceso de estrógenos es un desequilibrio hormonal relativamente común en mujeres que sufren hipotiroidismo. Y es que cuando alguna parte del sistema endocrino no funciona bien, ya sea el hipotálamo, la pituitaria, la tiroides, las paratiroides, las suprarrenales, la glándula pineal e incluso el páncreas, esto puede repercutir en otras partes del cuerpo. Para que se produzca este desequilibrio, o bien el estrógeno es demasiado alto, o bien las hormonas que lo equilibran son demasiado bajas. En las mujeres, esto significa que la progesterona puede ser demasiado baja; en los hombres, la testosterona.

Qué son los estrógenos

Tanto los hombres como las mujeres necesitan estrógenos. Sin embargo, esta hormona sexual es predominantemente una hormona femenina. Se produce en concentraciones mucho más altas en las mujeres y es responsable de todo, desde nuestras características sexuales, hasta la preservación de la salud ósea.

Los estrógenos, junto con la progesterona, son las principales hormonas sexuales femeninas esenciales para el ciclo menstrual, la ovulación y el embarazo. Estas hormonas trabajan en sincronía logrando una armonía en el cuerpo de la mujer.

Qué significa la dominancia de estrógenos

Muchos de los síntomas de la dominancia de estrógenos suelen aparecer en la perimenopausia, los 5-10 años que preceden a la menopausia. La perimenopausia es una época en la que las hormonas fluctúan de forma errática a medida que la función ovárica comienza a disminuir. Por lo tanto, el estrógeno puede volverse más dominante, aunque esté disminuyendo gradualmente a medida que se acerca la menopausia. Si bien este es un momento esperado para la aparición de la dominancia de estrógenos en mujeres, puede suceder tanto en mujeres como en hombres de cualquier edad.

Tener una dominancia de estrógenos no significa necesariamente que tus niveles de estrógenos estén por las nubes, aunque esta es la razón más común. En algunas mujeres, los niveles de progesterona se vuelven demasiado bajos, lo que convierte el estrógeno en la hormona sexual predominante.

La progesterona es otro esteroide sexual que se encarga de ayudar a regular el ciclo menstrual y favorecer el embarazo. El estrógeno y la progesterona se regulan mutuamente para mantener la regularidad del ciclo menstrual y ayudar a otros procesos.

Causas de la dominancia de estrógenos

La dieta, el estrés y la edad pueden aumentar o disminuir la cantidad de progesterona y estrógeno producida por el cuerpo.

La progesterona regula los niveles de estrógeno en el cuerpo femenino. Cuando los niveles de progesterona disminuyen, se eleva el estrógeno, y se presenta una condición llamada dominancia de estrógenos. En hombres, los niveles del estrógeno son regulados por la testosterona.

Si existe un exceso relativo de estrógenos por el uso de anticonceptivos, terapia de reemplazo hormonal con estrógenos, exposición a toxinas ambientales – xenoestrógenos, o una disminución relativa de los niveles de progesterona (trastornos anovulatorios, hipotiroidismo, dieta deficiente de nutrientes o de bajas calorías, estrés crónico, etc.), ocurre la dominancia estrogénica.

Otras causas de la dominancia de estrógenos son la obesidad, mala desintoxicación hepática y factores genéticos.

Síntomas del exceso de estrógenos

Muchas mujeres atribuyen estos síntomas a las fluctuaciones hormonales de su ciclo menstrual. Sin embargo, cualquier combinación de puede ser señal de que tienes un desequilibrio hormonal. Curiosamente, algunos de los síntomas del exceso de estrógenos mimetizan los síntomas de hipotiroidismo.

Los síntomas de la dominancia de estrógenos incluyen:

  • Aumento de peso, especialmente en el abdomen, las caderas y los muslos
  • Metabolismo lento
  • Retención de líquidos
  • Caída de cabello
  • Acné
  • Dolores de cabeza
  • Fatiga
  • Insomnio
  • Niebla cerebral
  • Mal humor
  • Síndrome premenstrual severo
  • Fibromas uterinos
  • Infertilidad
  • Ovarios poliquísticos
  • Períodos irregulares
  • Baja libido
  • Candidiasis vaginal

¿Cuál es la relación entre estrógenos e hipotiroidismo?

La relación entre el estrógeno y la tiroides es un elemento muy importante del sistema endocrino.

En hipotiroidismo es frecuente encontrar problemas suprarrenales, que pueden conducir al exceso de los estrógenos. Por otro lado, el exceso de estrógenos provoca la fatiga suprarrenal, la cual, a su vez, perjudica la tiroides.

Los grandes cambios hormonales en el cuerpo de una mujer, como el embarazo o la menopausia, también pueden desencadenar el hipotiroidismo.

Otra manera en que el exceso de estrógenos impacta en la salud de la tiroides es disminuyendo la conversión de la hormona tiroidea inactiva T4 en la hormona activa T3.

El estrógeno suprime la hormona tiroidea y aumenta nuestra necesidad de hormona estimulante del tiroides – TSH. En cambio, la progesterona estimula la producción de la hormona tiroidea. El estrógeno aumenta los niveles de globulina fijadora de tiroxina – TBG, que es una proteína que ayuda a la hormona tiroidea a viajar por el torrente sanguíneo. Sin embargo, cuando las hormonas tiroideas se unen a la TBG, quedan inactivas. De esta manera, las células no pueden utilizarlas para ayudar a regular el metabolismo y alimentar el cuerpo.

El hígado es responsable de descomponer el estrógeno, sin embargo, el hipotiroidismo ralentiza la función hepática. Por lo tanto, las personas con hipotiroidismo tienen más dificultades para eliminar el estrógeno del cuerpo.

De esta manera, si los niveles de estrógenos son dominantes, no solo pueden llevar a hipotiroidismo. Los efectos del exceso de estrógenos en la tiroides se extienden mucho más allá de la producción de la hormona tiroidea, afectando al sistema inmunológico.

Estrógenos y el sistema inmune

Cada vez más casos de hipotiroidismo se atribuyen a la dominancia estrogénica, pero también se le reconoce como desencadenante de la tiroiditis de Hashimoto – un problema autoinmune, donde los anticuerpos dañan la glándula tiroides.

La exposición prolongada a niveles excesivos de estrógeno aumenta el riesgo de padecer tiroiditis autoinmune (Hashimoto), ya que el sistema inmunitario libera anticuerpos TPO y anticuerpos TG. Además, con la afluencia constante de agentes inflamatorios como los xenoestrógenos en nuestro día a día, los receptores de estrógenos pueden volvernos propensos a otros trastornos autoinmunes e incluso a neoplasias.

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