27 de noviembre de 2021
Vitaminas para hipotiroidismo

Las vitaminas más recomendables para hipotiroidismo

¿Estás en tratamiento de tiroides y aun luchas con los síntomas? Posiblemente se trata de algunas deficiencias nutricionales que con frecuencia aparecen en personas con problemas de tiroides. Este artículo trata sobre de las vitaminas más recomendables para hipotiroidismo.

Los síntomas digestivos de hipotiroidismo pueden incluir baja acidez estomacal, desequilibrio de las bacterias intestinales, mala absorción de grasas y deficiencia de enzimas digestivas. Asimismo, puede aparecer el síndrome del intestino permeable. Todo esto impide una adecuada descomposición de los nutrientes de los alimentos, dando lugar a una falta de vitaminas.

El desequilibrio de hormonas tiroideas también conduce a deficiencias de nutrientes, ya que hace que la extracción de nutrientes de los alimentos sea más difícil y menos eficiente. Además, estas deficiencias pueden contribuir al desarrollo de la enfermedad de Hashimoto, creando a su vez un ciclo difícil de romper.

Restablecer los niveles de nutrientes mediante una buena alimentación, suplementación de vitaminas y optimización de la digestión, mejorará tus síntomas de hipotiroidismo.

Qué vitaminas son más recomendables para hipotiroidismo

Las deficiencias de vitaminas y nutrientes más comunes en hipotiroidismo y tiroiditis de Hashimoto son:

  • Tiamina
  • Zinc
  • Magnesio
  • Selenio
  • Hierro/Ferritina (la proteína que almacena el hierro)
  • Vitamina D
  • Vitamina B12

Si estás buscando un complejo vitamínico para mejorar los síntomas de hipotiroidismo, asegúrate que tenga estos elementos.

Estas vitaminas son las más importantes para las personas con hipotiroidismo. Se dividen en dos grupos: los que puedes consumir con seguridad sin realizar ninguna prueba, y los que sí requieren análisis de laboratorio antes de consumir.

Complejo vitaminico para hipotiroidismo

Siguiendo las recomendaciones de Izabella Wentz, autora del libro «TIROIDITIS DE HASHIMOTO. Pautas para tratar la causa raíz.», la deficiencia de tiamina, magnesio, selenio y zinc se puede mejorar mediante la suplementación segura, utilizando las dosis recomendadas que se describen a continuación. La mayoría de las personas con hipotiroidismo y tiroiditis de Hashimoto tienen deficiencias de estas vitaminas. A diferencia de la vitamina D, B12 y la ferritina, no siempre es necesario analizar sus niveles antes de la suplementación.

Tiamina

B1, o la tiamina, es una de las vitaminas más importantes para hipotiroidismo. La tiamina se encarga de convertir los carbohidratos en energía. También ayuda a la digestión de las proteínas y las grasas. La tiamina es necesaria para la correcta liberación de ácido clorhídrico en el estómago, que se requiere para digerir las proteínas. Se ha encontrado que la mayoría de personas con Hashimoto y la enfermedad de Crohn tienen deficiencia de tiamina.

Según investigaciones, una dosis de 600 mg de la vitamina B1 al día puede mejorar la fatiga hipotiroidea en 3 a 5 días. Además, la tiamina aumenta energía, mejora la función cerebral, estabiliza la presión arterial y mejora la tolerancia de azúcar en la sangre.

Los indicios de que puedes tener una deficiencia de tiamina incluyen: tener Hashimoto u otra enfermedad autoinmune, síndrome del intestino irritable (SII), fatiga, presión arterial baja, niebla mental, problemas suprarrenales y bajo ácido estomacal. Otro indicio es sentirse mal después de beber alcohol o después de tomar L-glutamina.

Selenio

La deficiencia de selenio ha sido reconocida como un desencadenante ambiental para la tiroiditis de Hashimoto, y la mayoría de las personas con Hashimoto están en riesgo de esta deficiencia. Falta de selenio se manifiesta como un aumento de la ansiedad, la fatiga y la depresión. Otras poblaciones de alto riesgo son las que padecen el síndrome del intestino irritable, la enfermedad celíaca y las personas que consumen dietas sin cereales.

Numerosos estudios apoyan el uso del selenio para la tiroiditis de Hashimoto y la enfermedad de Graves. Se ha descubierto que una dosis de 200 mcg al día reduce los anticuerpos TPO en aproximadamente un 50 por ciento después de 3 meses.

Entre los beneficios de selenio para personas con hipotiroidismo y tiroiditis de Hashimoto, destacan:

  • Mejor conversión de T4 a T3
  • Disminución de anticuerpos tiroideos
  • Menos ansiedad
  • Aumento de energía
  • Ayuda a mejorar la caída de cabello y palpitaciones

*Selenio puede causar reacciones adversas si tienes deficiencia de yodo.

Aunque el yodo puede ser un factor desencadenante y puede exacerbar la tiroiditis de Hashimoto, algunas personas con Hashimoto pueden tener deficiencia de este elemento. Según estudios recientes, las personas con hipotiroidismo y tiroiditis de Hashimoto pueden beneficiarse de una dosis baja de suplemento de yodo. Hasta 250 mcg de yodo suelen tolerarse muy bien en personas con Hashimoto, y la mayoría de los multivitamínicos y suplementos prenatales contienen entre 150 y 250 mcg. Evitar los alimentos goitrógenos también previene la deficiencia de yodo.

Magnesio

El magnesio ha sido llamado a menudo el «nutriente milagroso», y es que el magnesio es necesario para más de 300 reacciones bioquímicas en el cuerpo:

  • Apoya el sistema inmunológico
  • Mantiene la función normal de los nervios y los músculos
  • Regula los latidos del corazón
  • Fortalece los huesos
  • Mantiene estables los niveles de glucosa en la sangre
  • Desempeña un papel en la producción de energía, entre otros.

La falta de magnesio puede provocar migrañas, dolores de cabeza, insomnio, calambres, dolores menstruales, ansiedad, dolores articulares y toda una serie de otros síntomas (incluida la intolerancia a los ruidos fuertes).

Entre los beneficios de magnesio destacan reducción de la ansiedad y palpitaciones, más energía, mejor sueño, alivio del estreñimiento, migrañas, calambres y dolor muscular.

El magnesio, al igual que los suplementos de hierro y calcio, se debe tomar por lo menos cuatro horas después del medicamento para la tiroides, para no interferir en su absorción. Es recomendable tomar el magnesio a la hora de acostarse, ya que favorece un sueño reparador.

Las formas más recomendadas de magnesio son el citrato y el glicinato. Dosis: 100-400 mg al día, a la hora de acostarse (no superar los 400 mg al día).

Considera la posibilidad de tomar glicinato de magnesio si tiendes a experimentar diarrea, o citrato de magnesio si padeces estreñimiento. En algunas personas, la forma de glicinato de magnesio puede exacebrar la ansiedad. Si eres propenso a la ansiedad, el citrato de magnesio sería una mejor opción para ti.

Para obtener más información sobre la importancia de magnesio en hipotiroidismo, consulta este artículo.

Zinc

El zinc interviene como catalizador en muchas vías diferentes del organismo. Es muy importante para la salud intestinal, la función inmunitaria, la curación de los tejidos, la conversión de T4 en T3 y la producción de TSH.

Dado que el zinc es necesario para formar la TSH, aquellos que están produciendo constantemente TSH son más propensos a desarrollar deficiencia de zinc. De la misma forma, si tienes la enfermedad celíaca o algún tipo de intolerancia alimentaria, es posible que tu capacidad de absorber el zinc sea reducida.

Síntomas de la deficiencia de zinc

Los síntomas de la deficiencia de zinc incluyen una mala cicatrización de las heridas, alteración del gusto y el olfato, y uñas finas, quebradizas, o con manchas blancas. Asimismo, las personas con un bajo nivel de zinc también pueden tener un sistema inmunitario debilitado y sufrir alergias, resfriados frecuentes o infecciones respiratorias.

Un bajo nivel de zinc puede provocar diarrea, pérdida de cabello, impotencia, pérdida de apetito, problemas de la piel (acné, sarpullidos, aftas, hongos en los pies), depresión, problemas de visión, bajo recuento de espermatozoides, TDAH, pérdida de peso inexplicable, falta de atención y llagas abiertas en la piel.

Para garantizar una absorción adecuada, los suplementos de zinc deben tomarse con los alimentos. La dosis no debe superar los 30 mg al día sin la supervisión del médico. Esto se debe a que las dosis superiores a 40 mg pueden causar un agotamiento de los niveles de cobre. Los suplementos de zinc también pueden reducir los niveles de hierro.

Un nivel bajo de fosfatasa alcalina (ALP) en un análisis de sangre puede proporcionar una indicación indirecta de la deficiencia de zinc (el rango óptimo para la fosfatasa alcalina es de 70-90 UI/L).

Las vitaminas que sí requieren un análisis previo

La vitamina D, la vitamina B12 y la ferritina representan deficiencias muy comunes en aquellos que tienen hipotiroidismo y Hashimoto. Pero a diferencia de los mencionados anteriormente, estos sí requieren pruebas antes de comenzar la suplementación.

Vitamina D

Para medir sus niveles, se debe realizar la prueba que se llama 25-hidroxi vitamina D o 25(OH)D. En base a los resultados, tu médico recetará la dosis adecuada según tu necesidad.

A diferencia de la mayoría de las vitaminas, la vitamina D es liposoluble y puede acumularse. Por lo tanto se recomienda realizar un nuevo análisis dentro de 3 meses despues de la suplementación, para asegurarse de que no estás recibiendo demasiada.

Para un óptimo funcionamiento de la tiroides y del sistema inmunitario, los niveles de la vitamina D deben estar entre 60 – 80 ng/mL.

Vitamina B12

El análisis de la vitamina B12 (cobalamina) es importante en la detección de anemia megaloblástica. Sus niveles pueden ser bajos, incluso si todas las demás pruebas de hierro y hemoglobina salen dentro del rango de referencia.

Un nivel bajo de vitamina B12 se puede manifestar con entumecimiento u hormigueo en brazos y piernas, debilidad, cansancio, caída del cabello o pérdida de equilibrio.

Los niveles óptimos de la vitamina B12 en personas con hipotiroidismo deben estar entre 700-900 pg/mL. Sin embargo, la mayoría de los laboratorios no señalan los niveles bajos de B12, a menos que estén por debajo de 200 pg/mL.

Ferritina

Aún cuando los demás análisis de anemia estén dentro del rango de referencia, es necesario realizar una prueba específica que se llama ferritina sérica.

Los niveles «normales» de ferritina para las mujeres están entre 12-150 ng/mL. No obstante, según numerosos estudios, se requieren niveles de ferritina de al menos 40 ng/mL para detener la caída del cabello. Mientras que para que vuelva a crecer, se necesitan al menos 70 ng/mL. El nivel óptimo de ferritina para la función tiroidea está entre 90-110 ng/mL.

La ferritina es la proteína de hierro que se almacena en el hígado. Sus niveles bajos comunmente se asocian con la tiroiditis de Hashimoto y se manifiestan con la fatiga, dificultad para respirar y pérdida de cabello.

Comparte

2 comentario en “Las vitaminas más recomendables para hipotiroidismo

    1. Cuando se trata de remineralizar los dientes, es necesario tener un buen nivel de la vitamina D3, para ayudar al calcio en el proceso de absorción, y equilibrar los minerales en el cuerpo. Esto es muy importante para ayudar a la formación y reparación de huesos y dientes. Si aun no hiciste el análisis de la vitamina D3, sería recomendable que lo hagas. El rango óptimo de la D3 es entre 60-80 ng/ml. Saludos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *